Cómo elegir funda de almohada

La funda decide cuánto calor acumulas, cómo se despierta tu pelo y cuánto dura el relleno. Tres decisiones: tejido, densidad de hilos y talla.

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La funda de almohada es la única capa que toca tu cara ocho horas al día, y la que decide si el calor corporal se disipa o se queda debajo. Elegirla bien se reduce a tres cosas: tejido (percal, satén, franela, bambú o técnico), densidad de hilos (200-400 es el rango útil) y talla, que debe dejar respirar al relleno sin comprimirlo.

Y una aclaración previa: funda y protector no son lo mismo. El protector va pegado al relleno, cierra con cremallera y bloquea humedad; la funda va encima y es la capa que se cambia cada semana. Se usan juntos.

Los tejidos, uno a uno

Percal de algodón. Ligamento cruzado uno a uno, tacto mate y fresco, muy transpirable. Es la opción por defecto para casi todo el año y la que mejor acompaña a materiales que ya respiran, como el látex. Se arruga, pero aguanta cientos de lavados.

Satén de algodón. Ligamento de flotación larga: superficie lisa, brillante y muy poco fricción contra el pelo y la piel. Más cálido que el percal porque el tejido es más denso. Requiere lavado más suave y cuesta bastante más.

Franela y coralina. Algodón cepillado que atrapa aire y da calor. Solo tiene sentido en invierno y en dormitorios fríos; si sudas por la noche, es exactamente lo que no quieres.

Viscosa de bambú y lyocell. Muy suaves, con buena gestión de la humedad y tacto fresco al contacto. La opción más razonable para verano y para durmientes calurosos, en línea con las almohadas de bambú.

Técnicos con fibras refrigerantes. Tejidos de poliamida o mezclas con partículas conductoras que evacúan calor rápido. Funcionan de verdad, pero pierden efecto si el relleno de debajo no ventila. Ver almohadas frías.

Comparativa de tejidos
TejidoFrescorSuavidadDurabilidadEstación
Percal de algodónAltoMediaMuy altaTodo el año
Satén de algodónMedioMuy altaMediaEntretiempo
FranelaBajoAltaMediaInvierno
Bambú / lyocellMuy altoAltaMediaVerano
Técnico refrigeranteMuy altoMediaMediaVerano
MicrofibraBajoAltaAltaInvierno

El número de hilos, sin marketing

El número de hilos cuenta los hilos por pulgada cuadrada del tejido. Más hilos significa trama más cerrada: más suavidad al tacto y más resistencia, pero también menos paso de aire. El punto óptimo está entre 200 y 400. Por debajo de 180 el tejido es áspero y se transparenta; por encima de 600 ganas poco y pierdes transpirabilidad.

Además, las cifras muy altas suelen ser contables: se logran usando hilos multicabo y contando cada cabo por separado, así que un «1.000 hilos» barato puede ser peor tejido que un percal honesto de 300. Fíjate mejor en el tipo de algodón —peinado, de fibra larga— y en el gramaje.

Qué funda para cada relleno

Viscoelástica: percal o bambú. La espuma ya retiene calor, así que la funda no debe añadir más. Evita microfibra y franela salvo en invierno. Ver almohadas viscoelásticas.

Látex: percal fino. El látex ventila por sus canales de aire y una funda densa anula esa ventaja, que es justo por lo que se paga el material.

Plumón: algodón de trama cerrada, tipo batista o percal de buen gramaje, para que los cañones no se escapen. Las fundas de trama abierta dejan salir plumas.

Fibra y microfibra: cualquier tejido, porque el relleno no impone restricciones. Aquí manda tu preferencia térmica y de tacto.

Cervicales ergonómicas: la funda del fabricante o una elástica específica. Una funda plana tensa aplana el perfil de ondas y anula el diseño, como comentamos en almohadas cervicales.

Todo el año

Fundas de algodón percal 300 hilos

4.5/5 según nuestros criterios

El estándar sensato: transpira, aguanta lavados a 60 grados y no se deforma con el uso. Es la funda que recomendamos por defecto salvo que tengas una necesidad térmica concreta.

  • Equilibrio entre suavidad y ventilación
  • Resiste cientos de ciclos de lavado
  • Compatible con cualquier relleno
  • Se arruga con facilidad
  • Menos deslizante que el satén para el pelo

Ideal para: cualquier dormitorio y cualquier relleno como opción base.

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Pelo y piel

Funda de satén para reducir fricción

4/5 según nuestros criterios

Superficie lisa que deja resbalar el pelo en vez de arrastrarlo, con menos encrespado por la mañana y menos marcas de presión en la cara. Es la funda de quien se levanta con líneas en la mejilla.

  • Fricción muy baja sobre pelo y piel
  • Tacto agradable y aspecto cuidado
  • Menos absorbente de cremas nocturnas
  • Más cálida que el percal
  • Resbala sobre la almohada si no ajusta bien
  • Lavado delicado obligatorio

Ideal para: pelo largo o rizado y piel que marca fácil al dormir de lado.

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Verano

Funda de bambú o lyocell de tacto fresco

4.5/5 según nuestros criterios

Fibra celulósica que gestiona la humedad mejor que el algodón y da sensación fresca al contacto. Es el complemento lógico de una almohada viscoelástica en verano, donde el calor es el punto débil.

  • Sensación fresca inmediata al acostarse
  • Buena evacuación de la humedad del sudor
  • Tacto muy suave sin recurrir al satén
  • Menos resistente al lavado agresivo
  • Precio superior al percal equivalente

Ideal para: durmientes calurosos y dormitorios sin aire acondicionado.

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Talla y cierre

La funda debe tener la medida de la almohada más uno o dos centímetros de holgura, nunca menos. Una funda ajustada comprime el relleno, resta mullido y puede quitarte un centímetro de altura efectiva, con lo que echas a perder el trabajo hecho en la guía de altura. En perfiles altos, busca fundas con fuelle lateral.

Sobre el cierre: la solapa interior es la más común y funciona bien; la cremallera sujeta mejor pero puede notarse al tacto si queda bajo la mejilla; el ojal con botones es estético y algo más laborioso. Y si tu almohada es de medida americana, revisa las equivalencias en medidas de almohadas antes de comprar, porque los 51 cm de ancho no encajan en fundas españolas.

Frecuencia de lavado: cada siete a diez días, a 60 °C si el tejido lo permite. Es la barrera principal contra las manchas amarillas y contra la acumulación de alérgenos.

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Preguntas frecuentes

¿Qué significa el número de hilos de una funda?

Es la cantidad de hilos por pulgada cuadrada del tejido. Entre 200 y 400 está el rango útil: suave, resistente y transpirable. Por encima de 600 el tejido gana densidad pero pierde ventilación, y muchas cifras altísimas se logran contando hilos retorcidos.

¿Qué funda es mejor para el pelo y la piel?

Las de satén de algodón o de seda, porque su superficie lisa genera menos fricción que el percal. Eso reduce el encrespado del pelo y las marcas de presión en la cara al despertar. A cambio son más delicadas al lavado y bastante más caras.

¿La funda cambia la sensación de firmeza de la almohada?

Sí, si le queda pequeña. Una funda tensa comprime el relleno, reduce el mullido y puede restar hasta un centímetro de altura efectiva. En almohadas de perfil alto conviene buscar tallas con fuelle o con un par de centímetros de holgura sobre la medida real.

¿Funda y protector son lo mismo?

No. El protector va directamente sobre el relleno, suele cerrar con cremallera y su función es bloquear humedad y ácaros. La funda va encima del protector, es la capa decorativa y la que tocas con la piel. Lo ideal es usar las dos capas a la vez.